Un simulacro de protección civil en una guardería no es un trámite para llenar la carpeta: es el único ensayo real que tiene tu equipo antes de tener que sacar a 60 niños, varios de ellos en brazos, en menos de tres minutos. En México, los centros de atención infantil públicos, privados y mixtos se rigen por la NOM-009-SEGOB-2015, que pide simulacros al menos una vez cada dos meses, brigadas internas formadas por el propio personal y un Programa Interno de Protección Civil por escrito. Esta guía está pensada para la directora de una guardería, estancia infantil o CENDI que ya opera: cómo organizar el ejercicio, qué hace cada brigada, cómo medir tiempos, cómo evaluarlo y cómo avisar a las familias después sin generar alarma.
Qué pide la NOM-009-SEGOB-2015 sobre simulacros
La NOM-009-SEGOB-2015, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de julio de 2018, establece las medidas de previsión, prevención y mitigación de riesgos en centros de atención infantil. Lo que afecta directamente a tus simulacros se resume así:
- Frecuencia: realizar simulacros al menos una vez cada dos meses, activando de forma total o parcial los procedimientos de emergencia del centro.
- Objetivo: verificar la eficacia de la organización de respuesta, la capacitación del personal, la suficiencia de los medios y recursos y la eficacia de los procedimientos.
- Brigadas: una Unidad Interna de Protección Civil integrada por el personal del centro, con brigadas de primeros auxilios, prevención y combate de incendios, evacuación, y búsqueda y rescate.
- Capacitación anual teórica y práctica en protección civil, primeros auxilios básicos para menores, combate de incendios, evacuación de menores y búsqueda y rescate, impartida por personal registrado ante la autoridad de protección civil.
- Informe a la autoridad: los simulacros se informan conforme a la normatividad local a la coordinación municipal (o de alcaldía) de protección civil.
Cada estado y municipio tiene su propia ley de protección civil y puede pedir formatos, plazos o evidencias distintos. Antes de tu próximo ejercicio, confirma con la coordinación de protección civil de tu municipio cómo quiere recibir el reporte. Si tu guardería forma parte de un esquema público o subrogado (IMSS, ISSSTE, DIF, SEP), revisa además los lineamientos de esa institución, que pueden pedir una frecuencia mayor. Si necesitas repasar el marco general, tenemos una guía de requisitos para abrir una guardería en México con las autoridades que intervienen.
Antes del simulacro: planeación en cinco decisiones
La mayoría de los simulacros fallan por falta de planeación, no por falta de voluntad. Decide esto por escrito una semana antes:
- Hipótesis. Elige un escenario que salga del análisis de riesgos de tu Programa Interno: sismo, incendio en cocina, fuga de gas, inundación o amenaza externa. Alterna hipótesis a lo largo del año para no ensayar siempre lo mismo.
- Tipo de ejercicio. Con aviso al personal (útil al inicio del ciclo o con maestras nuevas) o sin aviso (cuando el equipo ya domina las rutas). Puedes anunciar el día pero no la hora.
- Alcance. Evacuación total o parcial: por ejemplo, solo el aula de lactantes y la cocina, o todo el inmueble.
- Variable sorpresa. Una salida bloqueada, una maestra «ausente», un niño «extraviado» en el baño. Así compruebas que el plan no depende de una sola persona.
- Observadores. Una o dos personas que no participan, con cronómetro y lista de verificación. Si puedes, invita a alguien de protección civil municipal o a un consultor registrado.
Revisa también lo físico: rutas de evacuación señalizadas de forma continua y libres de obstáculos, punto de reunión marcado, extintores vigentes, botiquín completo y listas de asistencia del día impresas o accesibles sin depender de una sola computadora.
Brigadas: quién hace qué en una guardería real
En un centro con 20 a 100 niños no hay personal de sobra, así que cada persona suele tener una función principal y una de respaldo. Un reparto que funciona en una guardería de cuatro salas con unos 70 niños:
- Jefa de piso o coordinadora (la directora o subdirectora): da la alerta, decide evacuar o replegarse, lleva el control del tiempo y es el único contacto con los cuerpos de emergencia.
- Brigada de evacuación (maestras y asistentes de cada sala): sacan a su grupo por la ruta asignada, llevan la lista de asistencia del día y hacen el conteo en el punto de reunión.
- Brigada de primeros auxilios: lleva el botiquín y atiende cualquier lesión; conoce de antemano qué niños tienen alergias, epilepsia o medicación. Si tu equipo necesita refrescar lo básico, repasa nuestra guía de primeros auxilios en la escuela infantil.
- Brigada de prevención y combate de incendios (normalmente cocina e intendencia): corta gas y electricidad si es seguro y maneja los extintores.
- Brigada de búsqueda y rescate: recorre baños, bodegas, dormitorios y patio para confirmar que no queda nadie y cierra puertas a su paso.
Pon el nombre de la titular y de la suplente en cada función. Cuando una maestra se va, la brigada queda coja hasta que alguien actualiza el cuadro; si en tu centro la rotación es alta, lo que contamos sobre rotación de maestras en una guardería también afecta a tu plan de emergencia.
Evacuar a lactantes y niños que aún no caminan
Aquí está la diferencia entre un simulacro de primaria y uno de guardería. En la sala de lactantes, una maestra puede tener a su cargo a varios bebés que no caminan, y la norma pide que escaleras, rampas o toboganes permitan una evacuación segura de los niños y del personal, pero no te dice cómo repartir los brazos. Eso lo resuelve tu plan:
- Asigna nombres concretos: cada adulto sabe qué bebés lleva. Si en la sala hay más bebés que brazos disponibles, define qué persona de otra área acude a apoyar (por ejemplo, la cocinera o la administrativa).
- Medios de traslado: muchos centros usan cunas de evacuación con ruedas o portabebés de emergencia. Si los tienes, ensaya con ellos; si no, cronometra cuánto tarda la sala en salir solo con brazos y decide con ese dato.
- Maternales y preescolar: los niños de 2 y 3 años caminan, pero se distraen. Una cuerda con asas o tomarse de la mano en fila, con un adulto adelante y otro atrás, reduce dispersiones.
- Hora de la siesta: al menos una vez al año, haz el simulacro durante el descanso. Es el momento más difícil y el que más enseña.
Cómo se desarrolla un simulacro de protección civil en una guardería, paso a paso
Un guion orientativo para un simulacro de sismo en una guardería de dos plantas. Ajústalo a tu Programa Interno:
- Alerta (minuto 0): suena la señal acordada (alarma, silbato o, en las ciudades que cuentan con ella, la alerta sísmica). Las maestras repliegan a los niños en las zonas de menor riesgo de cada sala.
- Decisión de evacuar: la coordinadora indica la salida cuando cesa el movimiento simulado.
- Salida por rutas: cada sala sale por su ruta, sin correr, en el orden acordado (primero la sala más cercana a la salida o la de lactantes, según tu plan).
- Barrido: la brigada de búsqueda y rescate revisa todos los espacios.
- Conteo en el punto de reunión: cada maestra compara a los niños presentes con la lista de asistencia del día y reporta a la coordinadora «sala completa» o «falta X».
- Cierre: la coordinadora detiene el cronómetro cuando tiene el conteo completo de todas las salas, no cuando sale el último niño.
Con los más pequeños, el tono importa tanto como el tiempo. Explica antes, con palabras sencillas y en asamblea, que «vamos a practicar cómo salir juntos». Una canción para la fila o un muñeco que también «se protege» ayudan a que lo vivan como un juego de cuidado, no como un susto.

Ejemplo: lo que descubrió una guardería en su tercer simulacro
Una directora en Guadalajara, con cuatro salas (lactantes, maternal A, maternal B y preescolar) y 68 niños, llevaba dos simulacros «perfectos» de 2 minutos 40 segundos. En el tercero cambió dos variables: lo hizo a las 13:30, en plena siesta, y declaró «ausente» a una asistente de lactantes. El resultado fue de 5 minutos 10 segundos y un niño de maternal B tardó en aparecer en el conteo porque estaba en el baño con la asistente de otra sala.
Tres cambios salieron de esa evaluación: la cocinera quedó asignada como apoyo fijo de lactantes; las listas de asistencia se imprimen cada mañana y se cuelgan junto a la puerta de cada sala; y cualquier adulto que saque a un niño de su sala lo dice en voz alta a la maestra titular. En el cuarto simulacro, con siesta incluida, el tiempo bajó a 3 minutos 20 segundos y el conteo cuadró a la primera.
Evaluación y evidencia: cómo documentar el simulacro
La norma pide verificar la organización, la capacitación y los recursos, y te conviene tener evidencia ordenada para cualquier visita de verificación. Tras cada ejercicio, reúne:
- Acta o formato del simulacro: fecha, hora, hipótesis, tipo (con o sin aviso), número de niños y adultos evacuados, tiempo total.
- Observaciones por brigada: qué funcionó, qué falló, quién no tenía claro su papel.
- Fotos del punto de reunión y de las rutas, cuidando que sean de grupo y respetando lo que cada familia haya autorizado.
- Acciones de mejora con responsable y fecha: «reponer extintor de cocina, intendencia, viernes».
- Constancia del reporte enviado a protección civil municipal, según lo que pida tu localidad.
Haz una reunión breve de equipo, de 15 minutos, el mismo día. Lo que no se comenta en caliente se olvida para el siguiente simulacro. Si quieres comparar con el enfoque que se usa en otros países, tenemos un artículo sobre simulacros de evacuación en la escuela infantil en España con buenas prácticas aplicables a cualquier centro.
Cómo avisar a las familias antes y después
Las familias se enteran del simulacro de todas formas: por el niño que llega diciendo «hoy salimos corriendo» o por la foto que circula en un grupo. Mejor que lo sepan por ti.
- Antes (opcional): un aviso general a inicio de ciclo explicando que la guardería hace simulacros periódicos, cómo se cuida a los niños durante el ejercicio y que, ante una emergencia real, no deben llamar al centro sino esperar instrucciones oficiales.
- Después: un mensaje corto y tranquilo por sala: qué se practicó, cómo respondieron los niños y si hubo algo especial (por ejemplo, un niño que se asustó y cómo lo acompañaron).
- Datos al día: aprovecha para pedir que revisen teléfonos y contactos de emergencia, y quién está autorizado a recoger. En una emergencia real, un número desactualizado es un niño esperando.
Para el tono de esos mensajes, te sirve lo que explicamos sobre cómo comunicar incidencias a las familias sin generar alarma.
Después del simulacro, un solo aviso por sala y contactos de emergencia al día. Con Soleado publicas la noticia del simulacro en cada aula, cada familia la recibe en su app y la dirección tiene a mano los contactos de emergencia múltiples y las notas médicas de cada niño, sin buscar en carpetas.
Checklist para tu próximo simulacro
- Programa Interno de Protección Civil revisado este año y análisis de riesgos a la mano.
- Cuadro de brigadas con titular y suplente actualizado tras la última baja o alta de personal.
- Hipótesis y variable sorpresa definidas por escrito.
- Rutas señalizadas y despejadas; punto de reunión marcado.
- Extintores vigentes, botiquín completo, detectores de humo revisados.
- Plan de lactantes: quién lleva a cada bebé y con qué medio.
- Listas de asistencia del día accesibles en cada sala.
- Observador con cronómetro y formato de evaluación.
- Reunión de equipo de 15 minutos y acciones de mejora con fecha.
- Reporte a protección civil municipal y aviso a las familias.
Programa los seis simulacros del ciclo en el calendario desde agosto, alternando hipótesis, horarios y salas, y súmate a los simulacros nacionales cuando se convoquen. La meta no es bajar el tiempo a toda costa, sino que cada adulto sepa qué hacer aunque falte la persona que siempre lo hace.
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