El sueño diurno es una de las áreas donde más varían las necesidades entre niños de la misma edad, y también uno de los temas donde las familias suelen tener más preguntas. Gestionarlo bien en el aula requiere flexibilidad dentro de una estructura general.
Cuánto duermen según la edad (orientativo)
- 0-6 meses: varias siestas cortas repartidas en el día, muy variable entre bebés.
- 6-18 meses: suele consolidarse en 1-2 siestas, con una siesta larga después del almuerzo.
- 18 meses-3 años: generalmente una sola siesta de 1 a 2 horas después de comer.
Señales de que un niño está listo para dejar la siesta
Alrededor de los 3-4 años (fuera del rango de la mayoría de las escuelas infantiles de 0-3, pero relevante en el último tramo), algunos niños empiezan a mostrar dificultad para dormirse en la siesta sin estar realmente cansados. No hay una edad fija — la señal más confiable es la dificultad sostenida para conciliar el sueño, no un número de años.
Qué comunicar a las familias sobre el sueño
El sueño en la escuela infantil afecta directamente al sueño nocturno en casa, así que es información que las familias valoran mucho tener: a qué hora se durmió, cuánto durmió, y cómo se despertó (de buen humor o costándole). Esta información ayuda a las familias a ajustar horarios en casa, especialmente los fines de semana.
Un espacio de siesta que respete el ritmo individual
Siempre que sea posible, es preferible no despertar a un niño que sigue dormido cuando el resto del grupo ya se levantó, salvo que sea muy tarde y afecte al sueño nocturno. Forzar despertares generalizados por horario, sin mirar la necesidad individual, suele generar más llanto que beneficio.
Registrar el horario exacto de inicio y fin de la siesta en la agenda diaria (como permite Soleado) le da a la familia información concreta y útil, en vez de una impresión general del día.
