Abrir una escuela infantil en España implica una inversión inicial considerable, y varía mucho según la ciudad, el tamaño del centro y si el local necesita obra o no. Estas son las partidas principales a presupuestar.
Local y obra
Es habitual la partida más grande. Un local que cumpla con los metros cuadrados mínimos por niño (varía por comunidad, pero suele rondar 2 m² por niño en aulas, más patio y zonas comunes) y las condiciones de seguridad exigidas (salidas de emergencia, materiales ignífugos, baños adaptados) puede requerir una obra de adecuación de entre 30.000€ y 100.000€ dependiendo del estado inicial del espacio.
Licencia y trámites
La licencia de apertura y la autorización como centro de educación infantil ante la comunidad autónoma correspondiente no suele tener un coste alto en sí (algunas tasas administrativas), pero el proceso de inspección y adecuación a normativa puede llevar varios meses, así que conviene sumarlo al plan de tiempos, no solo al presupuesto.
Personal
El personal docente (educadoras tituladas en Técnico Superior en Educación Infantil o Magisterio) es el gasto recurrente más importante, y su número mínimo depende directamente de la ratio de niños por educador que exige tu comunidad autónoma — por eso conviene calcular primero cuántos niños esperás y a qué edades, antes de fijar la plantilla.
Equipamiento y mobiliario
Mobiliario a escala infantil, cunas, cambiadores, material didáctico y cocina (si el centro ofrece comida) suman otra partida relevante, generalmente entre 10.000€ y 25.000€ para un centro pequeño-mediano.
Un gasto que sí conviene presupuestar: la gestión digital
Frente a los costes anteriores, una herramienta de gestión y comunicación con las familias es una de las inversiones más baratas y con retorno más rápido: ahorra horas de trabajo administrativo cada semana desde el primer día. Soleado cuesta 59€/mes por centro, con 30 días de prueba gratis.
